La voz humana

La voz humana ha sido durante todos los tiempos un instrumento altamente estimado, en La Edad Media y Renacentista hasta tal punto que los teorícos consideraban que en realidad todos los demás instrumentos no eran más que una humilde imitación a la voz humana.
En la música sacra cristiana el canto estaba, salvo pocas excepciones, pensado para la voz masculina en todos sus matices: bajo, tenor, contratenor y soprano infantil.
En la música secular y culta las cantantes con una formación musical eran un fenónemo apreciado, aunque también no muy frecuente (1).
En el mundo musulmán el canto era, por el contrario, a menudo interpretado por una qayna - artista femenina profesional.
La música folclórica se cantaba, supuestamente, tanto por los hombres como por las mujeres.

(1) Arnulf de St-Ghislain, aprox. 1400, véase ‘The Sound of Medieval Singing’ by Timothy J. McGee - paginas 25 y 164